Todos los que vivimos en Madrid, somos conscientes de una forma u otra del enorme potencial de la ciudad para el turismo; no es una novedad, porque hasta los japoneses saben que Madrid, es Madrizzzz!!! y como ella, no hay ninguna.
El día 4 de septiembre vino a verme, después de 8 años y pico sin tener apenas contacto, una amiga mía venezolana. Después de abrazarnos efusivamente, decidimos ir a casa montados en el maravilloso Metro de Madrid. Después de recorrernos los vagones y bajarnos, después de nuestro transbordo en Mar de Cristal, en la estación de Canillas, que es donde vivo actualmente, dejamos las maletas en la casa y nos sentamos a hablar “gamelote” durante horas. Abrimos su maleta, y sacamos esos maravillosos bombones Toronto con centro de avellana, y el auténtico y orgásmico Nestea en Polvo, aquel que solíamos preparar junto con Cotufas (Palomitas de Maíz) mientras veíamos una peli alquilada o traducíamos los diálogos de Zelda, Ocarina Of Time. Ah!…Aquellos increíbles años retomados en una larga charla que se extendió hasta pasada la mañana. Luego, una siestecita para que ella se recuperase del JetLag y para que nosotros recuperásemos las horas de sueño interrumpidas por la pronta llegada del avión.
Después de todo el proceso de incorporación en un nuevo país, una nueva hora, lleno de nuevos olores y sabores, y la correspondiente adaptación de la recién llegada Valeria a esta maravilla de ciudad, procedimos con la creación del planning de visitas.
Suelo decir que no soy buena guía turística ya que no suelo salir mucho por ningún lado por falta de tiempo y por la dura situación económica, pero os puedo decir que hay sitios en los que lo único que os hace falta es un billete sencillo de Metro, de Bus y poco más para poder descubrir lugares de encantos oníricos.
Mientras preparaba el planning, pensaba en sitios como El Museo del Prado, La Gran Vía, Sol, La Cava Baja, La Cava Alta, La Plaza Mayor y sus cercanías. Esos sitios son, quizá, los de mayor tráfico turístico, aunque me atrevería a decir que Madrid entera está llena de Turistas por doquier que se “pelean” por obtener las mejores fotografías de la ciudad.
Como hacemos todos, o la mayoría, empezamos buscando e informándonos en Internet, donde es posible conseguir increíbles recomendaciones de visitas y citas gastronómicas suculentas. Encontramos interesantes visitas guiadas ofrecidas por el Patronato de Turismo de la Comunidad de Madrid (Plaza Mayor, 27, Madrid). A través de www.esmadrid.com pudimos obtener mucha información sobre las visitas guiadas y teatralizadas que ofrece la comunidad a muy buen precio.
Así pues, Valeria y yo nos aventuramos a probar la Visita Guiada “Chueca: Historia, Ocio y Mucho más”. Qué menos que decir que la visita fue estupendamente bien, al mismo tiempo que productiva y ‘culturizante’. Si a mí me pareció interesante, a Valeria que proviene de un país de menos de 500 años de historia, pues imagino que fue aún más productivo y anecdótico. De nota le pondríamos un 7 sobre 10. Una hora y media de ruta turística por el Barrio de La Libertad, que es como originariamente se llama a Chueca. Como decía el guía: “No es un barrio de Gays, es un barrio del pueblo, donde existen todos los colores”, y así es. Después de ese paseo, nos fuimos a la Calle Génova a tomarnos un tentempié para después partir a casa de nuevo.
Así fueron sucediendo los días, hasta que decidimos entre los 3 (Marcos, Valeria y Yo) ir a San Lorenzo de El Escorial a ver el Monasterio. Bueno, muchos pensarán que es una visita aburrida, llena de historias religiosas y monárquicas, y os puedo decir que tendrán toda la razón, pero…¿acaso no es interesante también nuestro pasado?. Fuimos con la idea de que Valeria visitase el Monasterio por dentro, ya que nosotros podríamos visitarlo más adelante. Fue una casualidad que, justo el día que fuimos, había jornada de visita libre gratuita. Así pues, mientras Marcos aparcaba, yo acompaña a Valeria a comprarse su ticket para la visita guiada. Entre conversaciones del estilo: “Venga Annette, te invito a la visita guiada – No chama, que no quiero que gastes, yo ya lo veré más adelante-” el Guía, que se encontraba a medio metro de nosotras y sin saberlo, decidió que nos invitaba a mi chico a mí a ver el Monasterio en visita guiada. Aprvechando el golpe de suerte, nos animamos a ir con el grupo por los innumerables pasillos del lugar, escuchando las increíbles historias que sus paredes guardan. Los 3 nos quedamos sin habla. Lo mejor de todo, no fue el Monasterio en sí, sino la increíble labor del Guía, que hizo que cada rincón del enclave, estuviera repleto de historias llenas de sentimientos, y misterio. Nos empapamos de varias historietas de reyes infieles, austero y reinas en lugar de reyes. Vivimos momentos retornados al pasado y nos encantó. Nos sentimos partícipe de la historia y pudimos saborear la pasión del Guía por aquel recinto.
Después de tales instantes, el resto de los días nos parecían algo más “normales”. Valeria encantada de visitar cada rincón, y adaptándose a velocidades abismales. Se movía por el metro de Madrid como si fuera pez en el agua, y ella solita se iba de visita por cualquier sitio del mapa. Fuimos al Parque de Atracciones de Madrid, a la Warner, a IKEA (que muchos pueden pensar que también es un parque de atracciones, XD) y a mil sitios más. Paseamos por la Cava Baja, y picoteamos Puplo a la Gallega, Croquetitas y varios montaditos. También, hicimos una visita a Toledo, ciudad llena de encantos medievales e historias de increíbles momentos de nuestra historia. No hace falta ser un erudito en estos temas para saber que Toledo fue y es una cuidad sumamente importante para España, no hay más que ver la muralla, su emplazamiento estratégico a los bordes del Río Tajo y su maravillosa arquitectura. Sus exquisitos manjares tradicionales, como el mazapán y su conocida habilidad en labores de metalurgia, en las que se destacan Espadas, Cuchillos y Armas de guerra, esto sin contar su labor en Plata y decoraciones con hilo de oro; que son un alto reclamo turístico.
Así, de visita en visita, de paseos en paseos y de atracciones en atracciones,estuvimos durante dos semanas. Después, Marcos y yo tuvimos que empezar a trabajar y Valeria, solita, tuvo que visitar la cuidad, con la única ayuda de algunos consejos míos, un Mapa, y el centro turístico de la Plaza Mayor; no está de más decir que se empapó de Madrid mucho más que muchos de nosotros. Se hizo todas las visitas turísticas posibles, y hasta le regalaron cosas por ser la cliente más fiel.
Después de 4 semanas de su estancia en Madrid, ayer 2 de octubre, regresó a su país, Venezuela, con la ilusión y las ganas de volver pronto, y posiblemente, para quedarse. Tan sólo espero que logre sacar las fuerzas y la voluntad necesarias para hacer ese largo viaje que se ha visto impulsado por los encantos de Madrid y, en general, del País.
España seguirá en crisis, tendremos parados a montones, leyes inútiles, gastos innecesarios, y las niñas abortarán a los 16 años sin tan siquiera tener que consultarlo con sus padres, pero España…es GRANDE, y eso, ni los políticos de poca monta como son los que nos gobiernan, podrán pasar por alto. Depende de nosotros, los ciudadanos, cuidar lo que tenemos, engrandecer el maravilloso país en el que vivimos y no olvidar que, en su día, fuimos uno de los imperios más grandes jamás conocidos y que por nuestra sangre corre la sabiduría y la excelencia. No olvidemos quiénes somos y, sobre todo, de dónde venimos, puesto que gran parte de lo que somos actualmente, ha dependido de lo que fuimos en su día: El Imperio Español.
KTZEMPRE ^_^






