Este post tenía como propósito contar mi experiencia en USA, más específicamente, Orlando/Florida, pues era la primera vez que entraba en territorio Norteamericano. Sin embargo, creo que cualquier cosa que diga respecto a esta gran ciudad puede resultar banal en comparación con la increíble experiencia de un reencuentro. Un reencuentro 10 años retrasado por cuestiones cotidianas del día a día: Falta de dinero, trabajo, problemas familiares y demás vicisitudes e inconvenientes que suelen presentarse a lo largo de una vida (y digo una vida porque es la sensación que tuve después de encontrarnos de nuevo). Y así pasaron 10 años…o más. Ya no recuerdo desde cuándo dejamos de vernos, de hablar, de mantener el contacto…¡se me hacen Siglos! sólo sé que pensaba que volver a vernos iba a resultar extraño, distante, insustancial, triste…pero me equivoqué. Sí…creo que quizá me estoy volviendo, con los años, más pesimista, escepticismo sentimental diría yo…o quizá tiendo a serlo para no llevarme desilusiones, pero esta vez fue una gran e increíble sorpresa.
¿Qué más puedo decir?. Para que esta historia no resulte tan tediosa a las mentes que no me conocen, sólo puedo resumir con el siguiente texto:
“10 años pueden ser una vida entera, puedes desilusionarte mil veces, romper con mil “amistades”, y volver a hacerlo mil veces más. Podrás tener mil parejas, mil trabajos y mil momentos que se repetirán…y así de cada cosa con la que te topes, pero muy pocas veces en la vida podrás encontrar a alguien tan único y genuino; muy pocas veces podrás sentir lo que es tener una verdadera amistad…de esas que por más que pasen los años, cuando surge el reencuentro, continúas la relación donde lo dejaste, justo en ese momento eterno donde crees desaparecer, no desapareces, sino que aprietas el botón de Pause como si de un mando a control remoto se tratase y, durante un momento, dejas de estar justo ahí…pero enseguida vuelves a reanudar la vida donde la dejaste. Volver a ver a tu hermana del alma no tiene igual; estas cosas sólo existen en los cuentos de hadas, y las series cursis de Disney Channel…pero a veces…sólo a veces, también ocurre en la vida real.”
Yo tuve una amiga, y esa amiga se volvió mi hermana del alma. De sangre, color y rasgos diferentes, fuimos las mejores amigas que jamás se pueda describir. Sin embargo, llego el día de separarnos. Cada una se fue, lejos, muy lejos y allí hicimos nuestra vida en países distintos…durante mucho tiempo; y es que 10 años dan para “Muuucha Vida”. Así pasó el tiempo, y por fortuna del destino o casualidades de la vida y los astros, nos reencontramos…y justo ahí, antes de darle al botón del Pause, continuamos donde lo dejamos.
A mi Chinita; mi hermana, mi amiga. Por siempre.
^_^ KTZMPR
